Noticias seleccionadas





Tractatus sobre la Soledad

Un hombre solitario vuelca su fuerza, su vida, en las actividades que le dan sentido a la misma. Las más increíbles invenciones son fruto de ellos, los verdaderos creadores de ésta nueva era, en la que las habilidades de sobrevivir se han reemplazado con los auxilios de la técnica. Técnica para la que ellos trabajan.

Mucho se ha hablado sobre la supuesta razón biológica que impele al hombre -en el sentido de “ser humano macho”, por si las dudas- a ser nómade, solitario, poco gregario. La economía del precámbrico pudo haber obligado al hombre a perseguir a su presa, y a buscar permanentemente refugio y alimento. Pero ¿ahora?.

Las circunstancias actuales nos llevan a pensar en un homo domesticus, que desenvuelve su vida en un ritual conciso y seguro, basado en un refugio permanente: el hogar moderno.

Sin embargo, la , o mejor aún la “solitariedad” (no se cuán correcto sea decirlo) persiste y prolifera, resistiendo al paso del tiempo.

Las circunstancias de uno, de las que hablaba Nietszche, nos pueden decir algo más del por qué de esta vocación a la : por lo general no nos entendemos a nosotros mismos ¿qué ganas pueden haber de entender a los demás? Entonces es más cómodo recluirse y auto satisfacerse, auto comprenderse y valorarse, antes que andar buscando la hipotética media toronja.

Incluso auto compadecerse. Un estímulo al ego es también el creer que más que uno no puede sufrir nadie. Que siquiera en eso, o hasta en esto, somos distintos o superiores, con vocaciones de héroes/mártires del día a día.

Poner por delante nuestras circunstancias. Una barrera o muralla china ante el mundo que facilita el aislarse y el vivir en . Una justificación ante el mundo, o ante nosotros mismos.
El asunto de “las circunstancias de uno” más la inseguridad nos pueden ayudar a entender un nuevo fenómeno: la femenina.

Las mujeres son más cuidadosas en eso de tomar decisiones. Siempre van a buscar la mejor salida, o en todo caso la respuesta correcta. Jugar sobre seguro, contra nuestro ímpetu y aparente irreflexibilidad.
Las “circunstancias de uno” en una mujer posmoderna son por lo general conformadas por sus propias metas, pesares incluidos, no por sus cargas como en el caso del hombre. El hombre ve los problemas elementales e inexorablemente prácticos, imprescindibles. La mujer ve los aspectos simbólicos: carrera, status, familia, etcétera.

Ante un aparente divorcio entre las circunstancias de algunos hombres y las circunstancias de algunas mujeres, ellas preferirán la . La lógica es perfecta.

Ese es el problema de la seguridad y el por qué el paradigma del macho está en declive. Ante un conflicto por la carrera profesional, una mujer pocas veces va a elegir los músculos y la voz fuerte del otro. Digo “pocas veces”, no siempre.

La búsqueda de seguridad las lleva en una búsqueda, la cual termina con pocos o ningún acierto, dentro de los criterios de búsqueda de las féminas. ¿Qué buscan? A veces ni ellas lo saben. Inseguridad. Parece un círculo de fuego, que empieza y termina en sí mismo, pero algunas cosas son así en nosotros, los seres humanos tendientes a la .

Etiquetas: , ,

Entradas relacionadas

Tractatus sobre la Soledad
Publicado el 28-6-2003 a las 11:56 am
en Apuntes Peruanos - http://apuntesperuanos.com
(C) J.Francisco Canaza. Contacto: canaza@apuntesperuanos.com

Enlaza este post:


Añadir a del.icio.us
Revisar citas y referencias a esta anotación

No hay comentarios sobre “Tractatus sobre la Soledad”

Y qué opinas?

Comparte tu opinión respecto al tema tratado.

La administración del sitio web no se hace responsable por los comentarios expuestos. La publicación de los comentarios es automática. Filtro automático de spam activado.
Cannot retrieve feed