Presidenciables

Nos hemos acostumbrado a ver a Alan García, a Lourdes y a Valentín Paniagua como los candidatos para el 2006. En buena medida eso significa que aún estamos esperando que la llamada clase política “tradicional” se pronuncie con respecto al futuro del país.

Desde la aparición de Ricardo Belmont como el precursor de los “independientes” ha pasado mucha agua bajo el puente. La aparente anomia que existe en Perú Posible, el fracaso de Olivera y el Frente Independiente Moralizador en las últimas elecciones, el estatus de partido casi-ilegal que posee lo que fuera Nueva Mayoría-Cambio 90-Vamos Vecino y la desaparición de otro tipo de alternativas no son sino la manifestación de algo que quizá no se haya querido ver antes: el Perú, a fuerza de encontrarse cada día con errores y falencias en aquellos que enarbolaron las banderas de la independiencia, se ha volcado a líneas más “conservadoras”.

Por más que se diga lo contrario, Alan García y el Apra pueden ser históricamente parte de esa izquierda no socialista, pero a fuerza de evolución el pensamiento de Haya ha terminado por convertirse en la base de ese conservadurismo que busca al Estado como ente elefantiásico y paternalista. Lourdes y el Partido Popular Cristiano, Revovación/Avancemos/Cambio Radical son más bien propugnadores de la resignación que la doctrina social de la Iglesia enseña, sin visos de establecer una agenda política más allá de los intereses de Lima. Al no articular un movimiento nacional, al no reconocer al Perú más que como instituciones, empresas y comercio, se han convertido en el frente de defensa del Statu Quo.

Acción Popular, por el contrario, nunca ha sido un partido tan pequeño como es ahora. Sus ideales patrióticos ya no calan en la población, y sus representantes son mas bien reliquias de la gloria de su apogeo. Paniagua, alejado ahora del partido, se ha librado del colapso al que le arrastraba esa institución que, de ser tan grande como el Apra, terminó por ahogarse en el debate sobre qué futuro debían asumir.

En buena cuenta, el último grupo político independiente fue ese partido hecho de retazos llamado Perú Posible. El fracaso de este terminó por confirmar las tesis de García quien señaló que gente sin experiencia política no podría realizar una gestión idónea. Lo que no dijo es que lo importante no es la experiencia política, sino la organización política. Los nuevos movimientos de izquierda socialista están teniendo, con muy poca penetración en la sociedad, mayor exito en su afán de movilizar a la población que el mismo Partido del Pueblo. Inclusive el movimiento de Ollanta, que reemplazó la clásica organización política por un sistema cuasi castrense, posee mayor dinámica.

La verdad de Perogrullo nos dice que más allá de los tres mencionados (Paniagua, Lourdes Flores y Garcia) el panorama de presidenciables parece acabar. Los movimientos de izquierda que he mencionado aún están por madurar y Antauro y Ollanta Humala, a lo más podrán convertirse en el Alan García de Alan García, al ritmo que van las cosas. (La diferencia estriba en que a los Humala les va a costar entrar en el sistema que acoge tan cálidamente a Alan y a ellos, por su misma animosidad, no).

Pero la otra gran verdad es que tenemos a los clásicos presidenciables hasta el 2011. Y eso es lo deleznable. A Chirac le costó casi 20 años llegar a la presidencia de Francia. La lección es: Un presidenciable no sale del closet de la noche a la mañana. Y hemos llegado a un punto en que gracias a la destrucción sistemática que los partidos tradicionales han hecho de sí mismos y del estrato político en el que se desenvuelven muy pocas vocaciones realmente políticas han aparecido. La comedia política ha terminado por desarrollarse frente a cámaras, con líderes de opinión que pontifican cada vez que pueden sobre lo que debe o no hacerse, pero que no han puesto las cosas en claro: qué le espera al Perú no el 2006, sino el 2021. Y cómo hacerlo. En resumen: qué clase de gestión esperan acometer, si les llega el momento de hacerlo.

Notas: Una presienciable que está en proceso, ya para el 2006, es Susana Villarán. Marca una línea clara entre la política y la gestión. Parece estar más enfocada en construir un movimiento de izquierda más a lo europeo que a lo peruano, sin el desmedido amor por la doctrina que le caracteriza a este último. Habrá que ver cómo evoluciona.

Ollanta Humala no está jugando. Reducirlo a la nada como hizo García en la entrevista que tuvo el domingo en Panorama es muestra de una miopía política que nos puede costar a todos los peruanos. Quiza en un par de años ese movimiento se vuelva un Batasuna.

Sobre el tema tratado puedes leer:

Comenta!

Additional comments powered by BackType

Qué es esto?

Apuntes Peruanos es un sitio web editado en Perú por J.Francisco Canaza. Publica desde el año 2003 información y análisis sobre la vida cultural, económica y política del Perú.

Síguenos!

Suscripciones por correo electrónico

Recibe un mensaje cada vez que se actualice Apuntes Peruanos.
Ingresa tu dirección de correo-e: