Hablar del Perú



26 noviembre, 2004
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El subtítulo de esta bitácora empezó como una intención, no más. Sin embargo, el “Cada vez más, un weblog peruano” es cada vez más una realidad: hablar del Perú es complicado porque, aunque no se quiera reconocer, nuestro país no sólo está aún viviendo una transición democrática, sino que también está cursando por un periodo de madurez social que hace de éste periodo un riquísimo mar de cosas por comentar.

Y por lo mismo, hay demasiados hechos que analizar.

Enfrentados como estamos a la duda de saber si hay o no futuro en el Perú; en la búsqueda de definir nuestro país y de comprender los cambios que han venido sucediendo en los últimos veinte años, nos vemos acosados por preguntas que nos obligan a vernos, como peruanos, desde “fuera”. Hemos llegado a nuestros problemas pensando de una determinada forma: salir de ese paradigma significaría entonces encontrar no sólo respuestas nuevas, sino puntos de vista que vean más alla de los problemas específicos, que vislumbren la panorámica de un país que puede seguir cambiando, incluso dejandonos atrás.

Quiza ese sea el principal problema: que el Perú cambie sin que hayamos entendido el cambio, sin que lo hayamos aprovechado. Desde comienzos del siglo pasado se viene hablando de problemas específicos del Perú, pero mientras que otras realidades encontraron oportunidades en el cambio nosotros nos hemos vendido a la comodidad de conformarnos con lo establecido.

Hablar del Perú es, principalmente, un negocio con nosotros mismos. Entender qué es lo que pasa y qué es lo que puede pasar nos lleva a creer en tendencias, y a desechar bulos y farsas, tanto pesimistas como fantasiosas. Es tambien un acto de fe. De nada sirve hablar sobre el Perú si es que de plano creemos que éste país no tiene esperanzas ni futuro. Algo habrá, y habrá que encontrarlo.

Con todo lo que he dicho, se me olvida lo principal. De nada sirve hablar sobre el Perú si es que no se dice algo nuevo, algo propio. Algún aporte habrá que ofrecer, incluso si el mismo termina siendo observado por la realidad. Los errores se pueden cometer, pero como dice Alexis: “De eso se trata todo esto, de equivocarnos”. En realidad todo, incluso la vida entera, pasa por equivocarse. Sino ¿que sentido tendría todo, que emoción, que ansias y que esperanzas habría que resguardar si de plano no nos equivocamos, si sabemos todas las respuestas?. Asi que, antes que condescender y caer en la opacidad, elijo hablar. Y con mayor razón sobre el Perú.

Enlace corto : http://apuntesperuanos.com/lqxtg



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    Comentarios a este artículo

    1. Ced dijo:

      nones… nones

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