Paradojas de la democracia peruana
Con la barrera o valla electoral, los votos de algunos ciudadanos no valen para elegir autoridades.
La barrera electoral ha convertido a algunos ciudadanos en hombres y mujeres castrados, sin derechos políticos, cuyos votos están ahí pero no sirven para gran cosa puesto que no permiten la elección de autoridades.
Tenemos autoridades elegidas por votación popular, pero no mecanismos efectivos de representación ciudadana.
El simbolismo democrático efectivizado en las elecciones no hace que el ciudadano tenga mejor ejercicio de sus derechos ni que nuestra sociedad sea realmente democrática. De igual forma no permite que realmente los intereses de la sociedad lleguen hasta la burocracia, hacia los centros de toma de decisiones. Recientemente aparecen mecanismos como el del “Presupuesto Participativo”, pero en general, una vez instituida una autoridad, resulta más que dificil el que ésta trabaje en consonancia con la ciudadanía.
Vivimos en una democracia procedimental, en la que el respeto por los derechos ciudadanos tienen menor relevancia que el día de las elecciones.
Tan es así que recién se empieza a hablar de educación democrática como misión de uno de los organos del sistema electoral. Existe un mar de derechos que asisten al ciudadano y que deberían estar vigentes y en pleno ejercicio en el día a día, según las normas de la democracia, pero finalmente no le interesa mucho a la gente, o quiza a los medios.
Y lo mejor: tenemos una micro élite en la esquina que, armados con un micrófono, se sienten los heroes de la democracia.
Poseemos tan bajo nivel de identificación con la democracia que creemos que sólo otros nos representan. Y así centralizamos todas nuestras dudas y hasta anhelos en algunos periodistas ardillescos que nunca tocan temas de fondo y se entretienen en divertir a la masa con detallitos, incordios y chismes. Aún así se erigen en púlpitos sagrados, intocables quimeras protegidas por abogados. Extraña democracia en la que unos valen más que otros, en las que hay seres sagrados y gente común. Si justamente lo que nos interesa es que los políticos pierdan esas “ventajas indebidas” ¿por qué deberíamos transferiselas a algunos periodistas?.
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Publicado el 21-5-2006 a las 11:52 am
en Apuntes Peruanos - http://apuntesperuanos.com
(C) J.Francisco Canaza. Contacto: canaza@apuntesperuanos.com
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21-05-2006 11:55 pm
En primer lugar hay que acabar con el caudillismo y las elecciones a DEDO en los partidos.
Luego hay que aplicar la norma de la NO reelección a los cargos mas altos de la Nación como la presidencia.
Mecanismos de supervisión a todos los políticos elegidos. Y que se les fiscalice contínuamente.
21-05-2006 11:55 pm
Me parece que el primer enunciado esta mal: no es que el voto de algunas minorias no valgan, sino muy por el contrario, la valla electoral sirve justamente para que aventureros aprovechen de la proporcionalidad de la cifra reaprtidora y se elija a representantes tan cuestionables como Susy Diaz o Torres Ccalla. En ese sentido, alguien (o algun Partido) que quiera representar a los electores debera hacer dos cosas: O presenta un Plan de Trabajo adecuado a las necesidades de la poblacion o se presenta en un grupo concordado, en el cual la suma de las partes sea mas que el todo.
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