Recuerdo en particular dos cosas de mi madre: que leía y que cantaba ciertas canciones tristes. Boleros y pasillos, para ser más específicos. Las tardes se convertían en momentos de lectura para ella, en las que mis interrupciones ciertamente molestas no la incomodaban.
La costumbre de leer yo la fuí adquiriendo a medida que ella la [...] 11-5-2003